Los niños son
bastante inquietos, prefieren los juegos que demandan mucho movimiento, por lo
que a veces suelen golpearse. Por lo tanto, es necesario que tomen conciencia de
su cuerpo y del de los otros, de los cuidados y las necesidades del mismo.
Debemos aprender la importancia de una alimentación sana, de hacer
ejercicios, y una buena higiene, que nos ayuda a tener una vida sana y a cuidar
nuestro cuerpo. También deben, los niños, aprender a reconocer que algunas de
nuestras conductas son peligrosas y les pueden producir daño a los demás, como
los juegos bruscos. Objetivos
- Reconocer como puedo cuidar mi cuerpo a través de
diferentes formas. - Identificar cosas que me pueden causar algún daño. -
Aprender a reconocer el peligro y la importancia de la prevención de riesgos, en
el patio, sala , hogar. - Conocer personas que nos ayudan a cuidar nuestro
cuerpo como nuestras madres, enfermeras y médicos.
MI CARITA Mi carita es redondita Es linda y suavecita Tengo
ojitos redonditos Y un pinchazo de nariz
Mi boquita es rojita Como
una manzanita Y mis orejas grandecitasComo las de un
elefante.
Mediante la actividad logre resaltar las diferentes partes
que conforman el cuerpo, especificando sus funciones y el cuidado que necesitan
cada una de ellas. De igual forma a medida que se iban mencionando se iban
reconociendo los debidos cuidados higiénicos que sobresalían para conservar una
buena salud.
Nuestro cuerpo es muy importante, por eso debemos quererlo y cuidarlo, para que este siempre sano y pueda crecer fuerte. Para que nuestro cuerpo sea sano y fuerte hay tres cosas muy importantes que debes tener en cuenta:
es la estructura física y material del ser humano. Un adulto tiene206huesos, mientras que el de un recién nacido está formado por cerca de 366, ya que algunos huesos, sobre todo los de la cabeza, se van fusionando durante la etapa de crecimiento.
Mi cuerpo es toda esa grandiosidad que he escrito, también el tuyo, pero el
espejo frío no es la herramienta que necesito para verlo. Si mis piernas me
sostienen todo el día, son fuertes y firmes (aunque el gordo del muslo se agite
cuando camino). Si mis pies me llevan a donde quiero, están preciosos (a pesar
del talón seco y los dedos chuecos). Si mis ojos me permiten ver las letras que
escribo, son una bendición (aún con las arrugas). Si mis manos me permiten tocar
el cuerpo de mi amado, acariciar a mi perro y hacer de comer, son divinas (con
todo y padrastros).